Gero Fong: Las perspectivas del amplio movimiento contra la militarización

Los recientes escándalos que señalan la implicación directa de Felipe Calderón en tratos con los mandos del imperio de Estados Unidos para comprometer la soberanía nacional de México, no hacen sino confirmar lo que el movimiento en contra de la militarización ha venido denunciando. A saber, que la estrategia de guerra del actual gobierno federal mexicano se encuadra en una estrategia global imperial a favor del Consenso de Washington. Concretamente Ciudad Juárez, aparece como la ciudad piloto en donde se experimentan las estrategias de terror y violaciones a los derechos humanos contra la población indefensa, a partir de la militarización y el crimen tolerado por el Estado.En el actual estado de violencia que ahoga a México, es mucho más determinante como causa los tratos cupulares entre gobernantes y militares de México y Estados Unidos, el seguimiento de la Iniciativa Mérida y desde luego la debilidad política del régimen de Calderón que busca legitimarse a partir de un estado de excepción y cuya propuesta de Reforma a la Ley de Seguridad Nacional, de aprobarse seria la consumación. La “guerra entre narcos”, aparece como funcional a la “guerra contra el narco”, versión mexicana de la doctrina de “guerra contra el terrorismo” del imperio, motor para seguir avanzando en la agenda de control hemisférico e intervenir directamente en México. Nada de esto, pretende negar las existentes pugnas entre diferentes grupos del crimen organizado y las degradadas condiciones socio económicas por las que atraviesa nuestro país, que proveen un caldo de cultivo para el aumento de la delincuencia, sin embargo nos preguntamos por el origen de la crisis de seguridad desatada solamente a partir de la aplicación de las políticas de guerra.Hasta aquí no hemos dicho nada nuevo, nada que no se haya denunciado ya, en múltiples artículos y análisis desde la izquierda. Lo interesante es ahondar en las consecuencias políticas de estas valoraciones. Es necesario comprender que las estrategias imperiales militares tienen que ver con la crisis global y no tiene que ver fundamentalmente con errores, malas decisiones o corrupción de funcionarios menores, mucho menos con la mentira oficial propagada por el calderonismo, la que dice que existe una guerra entre carteles de la droga para controlar el territorio (situación que es permanente) y que el Estado mexicano la esta combatiendo con ayuda de Estados Unidos.

Ante la magnitud del problema, la perspectiva de un amplio movimiento contra la militarización con posibilidades de triunfo, debe ser la de extenderse a todo el país, encontrar solidaridad internacional, aliarse a otros movimientos masivos que luchan contra las políticas calderonistas en todos los ordenes, pero sobre todo no perderse en estériles diálogos con el gobierno, que solo sirven para darle aire a la estrategia de guerra. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que dirigen de manera vertical Javier Sicilia y un pequeño grupo de sus más cercanos colaboradores, se encuentra en una grave crisis y es claro que esta dejando de ser un movimiento coherente contra la estrategia de guerra calderonista. Más allá, del alto aprecio en que se tienen a si mismos los lideres del MPJD, lo cierto es que no han dado el ancho, demasiado perdidos en brumas religiosas, demasiado endosados en agendas políticas particulares, demasiado creyentes en las promesas del poder, demasiado incongruentes y ambiguos a la hora de planear la estrategia política, demasiado antidemocráticos a la hora de hacer crecer el movimiento.

A pesar de todo, el MPJD representa para muchos sectores la única esperanza de articular un movimiento nacional contra la barbarie gubernamental, a ellos es preciso pedirles no confundir movimiento con su dirigencia, la cual eventualmente debe ser rebasada y subordinada a los intereses del amplio movimiento. Debe quedarnos claro que la construcción de un amplio movimiento nacional e internacional contra la militarización y la estrategia de guerra calderonista, es todavía una asignatura pendiente y urgente. El MPJD, puede ser todavía una pieza del gran rompecabezas de voluntades que debemos conjuntar, pero debe ser rescatado del pantano en el que se ha estancado o bien dar paso a otro movimiento más plural y radical, pero sobre todo democrático. Por nuestra parte no debemos encandilarnos, hay que retomar el movimiento en donde se quedó el 10 de junio en Ciudad Juárez, seguir insistiendo en la Coordinadora Nacional Contra la Militarización, seguir insistiendo con el colectivo No + Sangre y las Kaminatas Contra la Muerte, encontrar los nexos con el SME, con la CNTE, con los mineros, con los indígenas zapatistas, con los estudiantes en lucha y con las miles de victimas que quieran ir más allá en la exigencia de justicia.

JuárezDialoga ha invitado a Gerónimo (Gero) Fong por su indudable compromiso con el activismo social y político. Gero, participa en diferentes organizaciones de izquierda desde temprana edad. Es estudiante de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y actualmente, colabora entre otros organismos, con el Frente Plural Ciudadano de Ciudad Juárez y el Comité Universitario de Izquierda.

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