Guerra de la Calle, Guerra del Alma

Persigo a la voz enemiga que me ha dictado la orden de estar triste. A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición, y que soy culpable del privilegio de seguir vivo y libre.

Entonces me hace bien recordar lo que dijo el cacique Huillca en el Perú, hablando ante las ruinas: «Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. Pero no lo han conseguido, porque estamos vivos y eso es lo principal.» Y pienso que Huillca tenía razón. Estar vivos: una pequeña victoria. Estar vivos, o sea: capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes, para que el destierro sea el testimonio de otro país posible.

A la patria, tarea por hacer, no vamos a levantarla con ladrillos de mierda. ¿Serviríamos de algo, a la hora del regreso, si volviéramos rotos?

Requiere más coraje la alegría que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados.

Días y Noches de Amor y de Guerra, Eduardo Galeano

Habitantes de Morelos y de otras partes del país, padres de familia, campesinos, maestros, enfermeras, mineros, trabajadores, estudiantes, escritores, poetas, ecologistas, integrantes de pueblos originarios, de los grupos de la diversidad sexo-amorosa, compañeros todos que han venido aquí, como a su casa, a estar acompañados, sean bienvenidos:

La Universidad Nacional de Autónoma de México, la UNAM, recibe y hospeda solidariamente a la Marcha Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad convocada por Javier Sicilia y a la cual mujeres, hombres y organizaciones de la sociedad civil se han sumado ya en todo México y en el mundo.

La UNAM se identifica con la Marcha Nacional porque ella misma inicia su historia con una movilización. Los estudiantes en 1929, en una de las primeras luchas estudiantiles del siglo XX, logran conquistar la autonomía para la Universidad Nacional de México. Autonomía que desde entonces será el principio fundamental para el desarrollo del conocimiento en nuestro país y elemento determinante en la búsqueda de la justicia en la vida social, política y cultural de México.

La autonomía ha sido el principio fundamental de la UNAM ya que en ella se ha cimentado el desarrollo del conocimiento, ella ha sido la condición para el ejercicio del pensamiento libre que es sinónimo de pensamiento liberador por ser crítico, reflexivo y creativo. Al ser la universidad un espacio en el que cohabitan la cultura y el conocimiento de la humanidad, y que en las aulas continuamente esa coexistencia se recrea, inevitablemente ese ejercicio nos recuerda las palabras de José Martí: “ser culto es el único modo de ser libre”.

El pensamiento libre/liberador que se pone en acción en la expansión y enriquecimiento de las capacidades intelectuales y creativas; en la búsqueda de nuevas explicaciones de los fenómenos; en la proyección de caminos para la emancipación humana; autonomía y pensamiento libre que actuando juntos son condición para ampliar las propias fronteras de las disciplinas de las ciencias, de las humanidades y de las artes en las que apasionadamente los profesores y los jóvenes estudiantes han estado trabajando durante décadas.

El pensamiento libre que es liberador de las ataduras de los prejuicios, de los egoísmos de los intereses económicos, de las falsas concepciones de mundo, de las ideologías enajenantes.

Es la consecuencia del pensamiento libre que los estudiantes de la UNAM hallan sido y sigan siendo críticos, reflexivos y creativos; porque saben que el conocimiento es una herramienta para pensar y replantear la vida social, política y cultural del país.

Es el pensamiento libre el que han desarrollado los maestros de la UNAM, aquellos investigadores más célebres o los que casi anónimamente día a día han transmitido a millares de jóvenes, sobre todo en el bachillerato, el gusto por la lectura, el deseo de saber o la inquietud por la construcción de problemas en las ciencias, las humanidades y las artes.

Los jóvenes de la UNAM son los que lucharon por las libertades democráticas y que enarbolaron la demanda de ¡presos políticos libertad!, los que se manifestaron contra la guerra de Vietnam, contra las dictaduras latinoamericanas. Los que han defendido la educación pública, laica, y gratuita, una y otra vez, cuando ésta ha sido atacada incluso desde dentro la misma UNAM.

Son muchos los profesionistas de la UNAM que como ciudadanos en todo el país luchan contra las formas de discriminación, de explotación y de violencia. Universitarios que se apropian de las grandes ideas de la humanidad y las convierten en  apoyo a la luchas por la autonomía de los pueblos originarios, por la vigencia de los derechos laborales, en demandas por el respeto y la conservación del equilibrio ecológico y, como hace una década, en la ardua lucha por conservar la autonomía de pensamiento y el carácter reflexivo, crítico y creativo de la educación pública, laica y gratuita.

Sin embargo; la UNAM no ha podido permanecer inmune a las concepciones y políticas neoliberales mundiales instrumentados por el Estado mexicano. En los últimos años éstas se han articulado en medidas concretas como la exclusión de miles de jóvenes del derecho a la educación; en la privatización de los servicios estudiantiles; en la implementación de los cobros ilegales; en la pauperización de los salarios de maestros y trabajadores obligados a confrontarse y competir entre pares por la obtención de estímulos al salario. Quizá el ataque más preocupante es la modificación de los planes y programas de escuelas y facultades para suprimir de ellos las herramientas del pensamiento libre. Modificaciones que quieren borrar de la conciencia de los estudiantes sus responsabilidades sociales y convertirlos en fieles servidores del sistema, en eficientes ejecutores del la ideología dominante.

Pero en los estudiantes, maestros y trabajadores de la UNAM se ha gestado una conciencia nacional y tenemos memoria histórica. Si la UNAM sigue siendo pública, laica y gratuita es precisamente porque la comunidad la siguimos defendiendo.

Una forma de defenderla ha sido el albergar a los refugiados de las dictaduras, a los pueblos de Atenco, a los mineros, maestros, electricistas y a la Caravana del EZLN y gritar solidariamente: “No están solos”

Porque la comunidad de la UNAM adquirió el compromiso social cuando logro su autonomía, de no ser servil ante las hegemonías de pensamiento es que hoy podemos nos sólo dar albergue solidario, sino sumarnos al reclamo de justicia de esta Marcha Nacional.

El día de hoy, defendemos a la UNAM al recibir y hospedar a la Marcha Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad, más aún al recibir el conocimiento tradicional del cual es portadora: como son las experiencias de lucha, el sentido de justicia, las formas de solidaridad…que son cátedra viva de la dignidad de los pueblos.

La UNAM le da la bienvenida a esta Marcha Nacional con el deseo de compartir el pensamiento crítico y creativo, para que juntos elaboremos el pensamiento para la liberación de la injusticia y para la construcción de la utopía. Para pensar juntos cómo reconstruir a nuestro país México con una dirección justa, igualitaria, digna, les damos hoy a todos la bienvenida. Esta es su casa.

La UNAM recibe y hospeda a la Marcha Nacional porque es parte de ella; porque todo su ser es contrario a los afanes de control, vigilancia y reducción de libertades; porque sus actividades y su relación con la vida social de nuestro país se oponen a la militarización, a los poderes fácticos, a la agresiones  violatoria de los derechos humanos y de las libertades democráticas.

La UNAM, pública, laica, gratuita, —diversa y democrática— recibe a la Marcha Nacional para unirse al grito de millones de hombres y mujeres:

¡¡¡Estamos hasta la madre!!!

Para juntos andar y construir los caminos hacia un país con:

¡¡¡Paz con Justicia y Dignidad!!!

¡¡¡NI UN MUERTO MÁS!!!

¡¡¡NI UN FEMINICIDO MÁS!!!

¡¡¡ALTO A LA MILITARIZACIÓN!!!

¡¡¡PAZ CON USTICIA Y DIGNIDAD!!!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s